miércoles, 25 de junio de 2008

Gracias Nickelodeon!

Llámenme melancólica, romántica, idealista...no me importa. Quizás sea todo eso.

Hace un mes aproximadamente, descubrí que el canal infantil del cable Nickelodeon tiene toda una sección de su programación semanal dedicada a las series con las que crecimos quienes hoy no superamos los 25 años. Me refiero a los ochenteros y noventeros de corazón. Con series emblemáticas de nuestra niñez y adolescencia como "Alf", "La hechizada", "Mi bella genio", "Kenan y Kel", "El príncipe del rap" y (lo máximo para mí) "Clarissa lo explica todo"! Estas, entre otras series, se transmiten de lunes a viernes desde las 22 hrs. en la programación de "Nick at nite"...

Este ha sido el mejor descubrimiento que he tenido en todo el semestre; y es que no hay nada mejor que volver a la casa, departamento o pensión (ud. elija) y tenderse un rato a mirar los capítulos añejos de esas series que te hicieron reír, llorar, suspirar, esos episodios que te hicieron sentir...
Sé que hacen falta dentro de la programación otras series que pegaron fuerte en nuestra generación como la teleserie mexicana "Carrusel", "Los súper campeones", "Saylor moon", "Las tortugas ninjas", "Los pitufos" y otros. Sin embargo, la iniciativa de tener una programación especial para quienes ya no somos adictos a los canales infantiles, pero que aún tenemos grandes recuerdos y una enorme sensibilidad ante las memorias de nuestra generación que hoy está socavada por una más frágil y carente de identidad, aunque se escondan en "identidades" que no son más que máscaras las cuales en vez de diferenciarlos los hace aún más similares; una generación más superficial y competitiva como bien podemos observar entre pokemones, emos, laiss, otros y todas sus derivaciones...
Será porque el hombre tiende a idealizar el pasado, viéndolo siempre como una época más tranquila, más fácil, una época mejor. Pero la verdad es que no podemos afirmar que fue mejor que la que vivimos hoy llena de un consumismo excesivo, de competencia desde el momento en que nacemos hasta el punto de enfermarnos como sociedad (vean cuántas farmacias hay por cuadra).
No quiero idealizar a mi generación, es que simplemente, los noventa fueron 'nuestra' época. Donde las cosas no sé si habrán sido más sencillas, pero para nosotros, como los niños y jóvenes que éramos, claramente fue el período de nuestra vida menos complejo y el más feliz: con $100 éramos millonarios y nos portábamos bien durante todo el año porque si no nos llevaba el viejo del saco o porque si no el otro viejo (el guatón pascuero) no nos iba a dar regalos. Sí, porque creíamos de verdad en ellos. No como hoy, y quizás allí radique nuestra añoranza por esta época. Hoy día no podrías entretener a un niño de diez años mirando como un "extraterrestre" con forma de oso de peluche hace las suyas en la casa donde lo cuida una familia. Menos los puedes hacer creer que si no comen toda la comida se los va a llevar el viejo del saco y por lo único que les interesa el viejo pascuero o el ratón pérez (o el hada de los dientes) es para que les den el playstation, el nintendo wii o la plancha de pelo a fin de año y para que les den 500 pesos (mínimo te exigen hoy los cabros chicos) por el diente que, para perder más aún el encanto, no se le cayó solo, sino que el dentista les extrajo...


Tengo claro que con este discurso parezco cadena o causa de facebook, pero sólo quería darle las gracias a Nickelodeon por permitirnos a los jóvenes disfrutar por las noches de esa programación de antaño. Para recordar, idealizar, para criticar los noventa o simplemente para intentar crear una conciencia colectiva y una causa común: reivindicarnos como jóvenes, para compararnos con las "generaciones de lo inmediato" que están creciendo hoy en día; y para sentirnos orgullosos por cómo crecimos y reflexionar en lo que nos hemos convertido...

viernes, 13 de junio de 2008

Más pasas, por favor...

Iba a escribir algo bkn...
Tenía en mente algo que toda la semana me dio vueltas, que me hizo sentir aturdida...Pero fue una semana muy estresante, ayer tuve prueba y después colapsé. Me desvanecí frente a un amigo y él me compró un chocolate para que me sienta mejor.
...Si me hubiera regalado pasas en vez de chocolate, quizás recordaría lo que toda la semana quise (y no pude) escribir..Maldita sensación!! No sé qué era ni creo que lo recuerde, pero no puedo quitarme esa puta sensación de que algo me falta..que dejé escapar algo.

Acabo de llegar a la casa, estoy escuchando a Fito y sigo pensando qué era, sintiéndome aún más extraña.


Más pasas, más pasas por favor...

lunes, 2 de junio de 2008

Flirtear por la mañana..


La cosa fue así:

El día comenzó bien, ya que no me quedé dormida este lunes como ha solido suceder todos los lunes de este semestre. Partí a la "u" e incluso llegué con unos minutos extras, lo que indicaba claramente, que algo iba a suceder, pues nunca llego con tiempo de sobra a la universidad...Entonces, decidí ir a la sala de computación a imprimir mi disertación de inglés (que para más plancha, era de "Mafalda" y su repercusión social) y, como suele pasar en esa sala, mandé el archivo a la impresora equivocada, en la que alguien estaba imprimiendo. Me paro rápido y espero que llegue el dueño de las hojas que salen de la máquina. Ahí llega un tipo "cualquiera" y yo, sin siquiera mirarlo, le explico la situación y me dice:

- Estás segura? No ha salido nada.
- Bah...Bueno, mejor.

Y vuelvo al computador. Dos segundos después, me llama una voz a la que en ese instante miro desconcertada:
- Oye, tenías razón, aquí está tu traba...Mafalda?

Y yo, roja y aún más desconcertada porque esa voz amable provenía no de un "tipo", sino de un "tipazo"!! De esos que no escasean en la UAI. Respondo intentando disimular nervios y coquetería:
- Ah, mi disertación de inglés. Bueno, gracias y disculpa..ocupé tus hojas, así que toma.

Y con la sonrisa más cómplice que podía recibir a esas tempranas horas del día, me hace un guiño y me dice: - Pero cómo, por favor no te preocupes...no, no te preocupes, en serio..Toma tus hojas, no hace falta, si son dos nomás..cómo voy a ser tan poco caballero...

Caballero...y mino más encima!. Uf! empecé bien el día. Y luego de decirle coquetamente con una sonrisa un "ay, gracias, que lindo", me fui como si nada. Pero a los pocos pasos, me di vuelta con mi mejor cara y la mirada matadora (o la mejor que se puede tener un lunes a las 9 a.m) y ahí estaba el tipazo en cuestión, mirándome con una sonrisa aún más sexy que la mueca anterior. No pasó nada más y, de hecho, no me interesa que pase nada, es simplemente que una situación así te deja en otra, te sube la autoestima... Porque debo reconocer que me dejó esa sonrisa coqueta grabada por las siguientes dos horas de clase, en las que, como era de esperarse en un día tan atípico como hoy, no me quedé dormida en el aburrido "electivo de derecho" y, probablemente, se lo deba a la fantasía de haber flirteado con ese desconocido...



Tengo una compañera a la que webiamos con que tiene un affaire con las impresoras...Creo que hoy comprendí porqué va tanto a imprimir...De hecho, quizás la acompañe para la próxima!